La traducción en tres pasos
Como todo buen traductor sabe, una buena traducción es aquella que
no se aprecia que lo es.
La base de nuestro trabajo es la toma de un texto en una lengua de partida,
traducirlo en la lengua de llegada y después se procede a la adaptación
lingüística y cultural para el público al que se dirigirá
esta traducción.
No nos interesa traducir “palabra por palabra”, sino colocar
las palabras en el sitio adecuado para obtener el mismo significado, pero
en una lengua distinta.
Para llevar cabo todas estas acciones, confiamos en un procedimiento cualitativo
consolidado:
- Un traductor nativo traduce el texto de partida;
- Un revisor nativo comprueba con sumo cuidado que el texto traducido
sea fiel;
- Un editor se encarga de la coherencia interna y el estilo para así
adaptarlo al estilo lingüístico del futuro lector.
Mediante este sistema cruzado de control podemos garantizar a nuestros clientes
un resultado excelente en la traducción de material de cualquier
tipo.
Nuestro equipo permanente está compuesto por 45 personas de diferente
formación que os asistirán para cualquier posible exigencia,
desde el presupuesto hasta la entrega del trabajo, siempre con disponibilidad
y amabilidad. Estos especialistas se ocuparán de la gestión
de vuestro proyecto, confiándolo al traductor más adecuado
de entre los más de 1000 nativos, legalmente reconocidos y expertos
en una única materia.
¡Y vuestra satisfacción será nuestro mayor incentivo
en la búsqueda de un resultado cada vez más perfecto!
En nuestro Studio cada proyecto es importante, y por ello necesita de un
responsable que lo siga y lo lleve a término en el mejor de los modos:
el
project manager.
Cada uno de nuestros
project manager conoce a la perfección el equipo
lingüístico del que se avala, y lo elige justamente en base
a su correspondencia con las exigencias de vuestro proyecto. He aquí
lo que podréis esperar de él (¡o de ella, claro está!):
- Se ocupará de haceros llegar un presupuesto detallado;
- De preguntar la información sobre la actividad que realizais
que pueda resultar útil para conseguir que la traducción
sea más eficaz;
- Recogerá las posibles dudas del traductor que sólo vosotros,
gracias al conocimiento específico de vuestra empresa, podréis
solucionar;
- Podrá en todo momento poneros al día sobre el estado
de vuestro proyecto;
- Finalmente os lo entregará, respetando plenamente los plazos
de entrega.
Gracias a la conexión de fibra óptica y al servidor FTP, el
cliente permanece constantemente “en contacto”, en cualquier
lugar del mundo, las 24 horas del día.